jueves, 16 de febrero de 2012

Un libro para tu MP3: The Rough Guide book of playlists

Durante mi estancia de un año en el Reino Unido, experimenté una crisis de compras en linea. El mercado de segunda mano en las islas es completamente contrario al español: la reventa no se realiza para recuperar la inversión, como se hace en España, sino para descongestionar las estanterías ante la falta de espacio en las pequeñas casas. Los precios son reducidísimos. Además, a ello se suman los bajos precios de los gastos de envío. De esta forma compré, diría que compulsivamente, muchos discos en eBay RU bajo la fórmula 0.99+1, es decir, 0.99 libras el disco más una de gastos de envío.

También compré muchos libros. Libros de música, entre otros. Uno de ellos fue The Rough Guide book of playlists. Se trata de una recopilación de canciones, agrupadas en grupos de diez en distintas listas de reproducción propuestas por diversos escritores y músicos. Entre estos últimos, destaco Eric Clapton, Moby, Jazzy B, Sinéad O'Connor, Dr. John o Mariza.


Las listas pueden ser de géneros musicales, bandas, temática o ambientación. Música cubana, highlife nigeriano, ska o fado; Peter Gabriel, Smashing Pumpkins o The Pretenders y canciones sobre drogas, canciones plagiadas o música para barbacoas. Simplemente genial.

Durante mi última semana de estancia en Escocia, mis multinacionales compañeros de piso y yo organizamos una fiesta de temática hawaiiana o tropical y dedicamos toda una mañana a buscar en Spotify las canciones recomendadas por el libro para estos exóticos temas. La fiesta fue un éxito rotundo y fueron muchos los que se nos acercaron para felicitarnos por la original selección musical, de la cual, sobre todo este bloguero, nos sentimos muy orgullosos.

Ni que decir tiene que no todas son fantásticas: la lista dedicada al flamenco, por ejemplo, creo que deja bastante que desear, pero al fin y al cabo no dejan de ser unas recomendaciones generales para un público también general, más que unas selectas antologías.

Algunas listas curiosas son Colours, canciones con títulos de colores (Brown sugar de los Rolling, Yellow submarine de los Beatles o Orange crush de R.E.M.), Chickens & insects (Chiken crazy de Joe Tex, Cold turkey de John Lennon, I man a grasshopper de Pablo Moses o Mosquito song de Queens of the Stone Age), Iceland, rock's coolest outpost, Gypsy music, Hip-Hop classics o Pasifika music. Un librito, en definitiva, que debe estar en la biblioteca de cualquier melómano y amante de las músicas del mundo.

sábado, 31 de diciembre de 2011

La moda manda: las burbujas musicales en la música étnica.

Incluso en lo relativo a la música de raíz -en teoría menos afectada por los subidones comerciales del verano y por lo que chana en el programa televisivo del momento- todo está sujeto a la moda y a los gustos pasajeros.  Ya pasó con la música india: The Beatles, Camarón,... hubo muchos no indios que se encargaron de darle popularidad. Ravi Shankar fue pieza clave de aquel boom, y su colaboración en la banda sonora de la película Gandhi fue todo una aclamada obra que alargó la pasión mundial por los sitares. La música clásica india sigue siendo atractiva para el gran público, pero ha ido perdiendo fuerza en el tiempo y otros estilos como Bollywood o el banghra le han ido comiendo el terreno. Repartiéndose el pastel entre los tres, la música hindú ha ido se ha fragmentando perdido fuerzas en su conjunto.

Otro caso singular fue la pasión global que inició el Buena Vista Social Club (1999) Esta película y su banda sonora disfrutaron de un éxito sin precedentes y puso los sones, boleros y guajiras cubanas en la primera fila de la música mundial. En España este éxito fue aún mayor, pues ya estábamos familiarizados con la música tradicional de nuestra más querida ex colonia -quién no conocía a Carlos Puebla y sus revolucionarias canciones, los mambos de Pérez Prado o Benny Moré o la nueva trova de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés- y, además, a Buena Vista se les unieron los ya conocidos sonidos de los "muchachos" de la Vieja Trova Santiaguera y un Compay Segundo que gustó más por su carrera en solitario -su María en la playa fue una especie de canción del verano alternativa-, formando un tridente bestial que arrasó con giras que pasaban por todas las capitales de provincia españolas. Pero todo lo que sube tiene que bajar y, como en el caso indio, la burbuja empezó a enfriarse con la desaparición de Compay, la retirada de la Vieja Trova  Santiaguera y la posterior deriva un tanto jazzística de Buena Vista, faceta que no acabó de cuajar del todo en nuestro país. No obstante, partíamos de un grupo de aficionados muy grande y no fue una caída en absoluto repentina. A esto contribuyó, sin duda alguna, el lanzamiento en 2003 del gran Lágrimas negras, el álbum donde El Cigala y Bebo Valdés fusionaron el flamenco y el jazz cubano, convirtiéndose en un fenómeno abiertamente mainstream. Fue el gran punto y seguido de la época dorada de la música cubana en España. A partir de Lágrimas negras, el gusto de los españoles por la música de la isla se diversificó mucho y de nuevo otra película, Habana Blues (2005) jugó un papel fundamental, teniendo un singular éxito entre el público más joven -a quienes Orishas ya tenían encandilados desde hacía tiempo con su hip-hop latino en A lo cubano (1999)- y despertando el interés por nuevos y emergentes géneros como el funk afrocubano. Una mirada en perspectiva nos llevará fácilmente a la conclusión de que ese periodo de unos quince años dejó sonidos y recuerdos para la posteridad y una afición aún mayor por ese pequeño universo musical, único en el mundo, que es Cuba.

En los últimos años, han habido varios ejemplos de nuevas modas. No sabemos cuánto durarán, pero ahí están. Un caso destacado es el de la música tuareg. La cosa empezó fuerte, con el salto a la fama del grupo Tinariwen, lo que les llevó a tocar en WOMAD, The Roll Back Malaria Concert, Africa Calling… Llevaron el blues sahariano por todo el globo. Unos años más tarde, Real World Records, sello insignia de la fiebre por la música étnica de principios de los 90, lanza Ishumar, del grupo Toumast. Quizá una simple casualidad. Pero más tarde, el por entonces joven sello Cumbancha publicó un álbum de Bombino, un joven berebere cuya música cuadra exactamente con el estilo nacionalista y reivindicativo de los dos grupos anteriores. El sello World Village, de Harmonia Mundi, también se subió al tren tuareg y lanzó Aratan N Azawad, de Terakaft, por lo que ya hay otro trabajo similar en el mercado. A todo esto hay que añadir el más reciente Images de Kidal (2012), de Imidiwen. No creo que sea una coincidencia. Se juntan el hambre del público por la música tuareg y el deseo de las compañías tanto de complacer esa necesidad como de sacar beneficio económico. Esto es, huelga decirlo, absolutamente lógico y normal.

Más. Uno de los más recientes y repentinos booms ha sido el protagonizado por la música garífuna. Hasta hace bien poco, los garinagu eras unos desconocidos para los europeos. El sello beliceño Stonetree Records ya había publicado discos de música garífuna: Paranda (2000), que reunió a los viejos mitos de la música tradicional, tuvo un notable éxito entre la crítica especializada y asentó las bases de lo que vendría después. Pero la gran bomba cayó años después cuando Andy Palacio, el que fuera rey de la música popular de Belice, publicó en Cumbancha su primer disco de música tradicional en solitario: Wátina (2007). Pegó un petardazo sólo comparable al del previamente mencionado de Buena Vista Social Club: disco del año en World Music Charts Europe, Global Rythm, Songlines, National Geographic Music, álbum internacional más vendido en Amazon; Palacio elegido Artista para la Paz de la UNESCO, mejor artista de las Américas en los premios de la BBC 3… Al año siguiente, el mismo sello saca Umalali, un disco en el que las mujeres garífuna cantan canciones tradicionales. Desgraciadamente, un infarto acaba demasiado pronto con la vida de Andy Palacio en 2008… y tres años después Real World Records publica, en su honor, el segundo trabajo de un amigo suyo, el también garífuna Aurelio Martínez. No han habido, que yo sepa, nuevos trabajos significativos de músicos garífuna, aunque intuyo que aún no ha acabado esta bendita avalancha. Andy siempre quedará en el recuerdo de los que amamos la música étnica. Además, los hispanohablantes somos unos privilegiados por contar con un excepcional documental, La aventura garífuna, el cuarto episodio del programa de Todo el mundo es música (TVE), grabado antes de su muerte.



Como véis, existen multitud de casos y estas fiebres repentinas seguirán apareciendo. Durarán más o menos, eso no importa. Lo realmente importante es el legado que dejen. En los casos concretos de garífunas y tuaregs aún no ha acabado el ciclo y es pronto saber qué quedará de ellos en los años venideros. Además, no todo son explosiones de furor colectivo ante nuevas e inexploradas músicas. A veces es un proceso gradual, que avanza lenta pero inexorablemente. Desde hace ya muchos años se viene viendo un creciente interés por la música balcánica, aupado, entre otras cosas, por el éxito de músicos como Emir Kusturica, fanfarrias gitanas como Fanfare Ciocărlia o el klezmer judío. La influencia de esta música ha traspasado fronteras y ya no podemos hablar de artistas locales de fama global, sino de un fenómeno mucho más amplio que ha influenciado a bandas de todo el mundo como La Mano Ajena o Gogol Bordello. Aquí también ha jugado un papel importante el cine, como por ejemplo las películas de Tony Gatlif y el propio Kusturica. De igual forma, el fado portugués está viviendo una nueva juventud, completamente metido en una espiral ascendente de popularidad, tan moderada como imparable. Y esto es así gracias a nuevos artistas como Mariza, António Zambujo, Ana Moura o Cristina Branco que han sabido, aún guardando su esencia, darle los nuevos aires que buscaba el gran público.

¿Quién será el siguiente bendecido?

viernes, 21 de octubre de 2011

Planeta de músicas tiene Twitter

Era inevitable, supongo. Planeta de músicas cuenta ya con su propia cuenta de Twitter. Puedo dejaros el enlace, pero queda más guapo todavía si escribo simplemente @Planeta_musicas. No tengo un fin claro para esta cuenta, pero imagino que podré "twittear" (ahora sí que molo) alguna noticia, alguna canción...


A ver qué tal sale el experimento.

sábado, 14 de mayo de 2011

Música zydeco en Barrio Sésamo

Navegando por la red en los días previos a un examen (hay que ver lo que le crece la curiosidad a uno), me he topado con este vídeo de Barrio Sésamo, Sesame street o Plaza Sésamo, como ustedes prefieran. En él explican a los niños en qué es el zydeco, qué instrumentos se usan y en qué contexto histórico se desarrolló. Un clip muy educativo y con una divertida canción que seguro gustó a los pequeños -y no tan pequeños- espectadores.



martes, 1 de febrero de 2011

Chris Velan & Sierra Leone's Refugee All Star - Iñez

Chris Velan es, para mí, el nuevo Paul Simon. Y no sólo por su parecido estilístico, vocal e, incluso, físico; sino además por el lanzamiento de un single en el que colabora con los africanos Sierra Leone's Refugee All Star, una de las revelaciones del año pasado del sello Cumbancha (que, quizás al rebufo de Putumayo, ha sabido hacerse un hueco importante en el mercado). La canción se llama Iñez, y no me digáis que no podría aparecer como bonus track en un relanzamiento del mítico Graceland de Simon... Para colmo, tiene ese sonido característico de las grandes bandas de los 50-60 del África occidental que tanto me pone.



La canción os la podéis descargar gratuitamente en este enlace.

viernes, 5 de marzo de 2010

Loranson, desde la isla Robinson Crusoe

Loranson es el nick de Daniel Toro Solís, un chileno que habita en la isla Robinson Crusoe. Su música recuerda a la de los grandes trovadores sudamericanos, con influencias de la "cercana" Isla de Pascua. Como muchos de vosotros sabréis, San Juan Bautista, el pueblo del archipiélago, ha sido recientemente devastado por un tsunami causado por el terrible terremoto que ha asolado a todo el país andino. Desde Planeta de músicas quisiéramos mandar nuestras condolencias a Daniel y nuestros deseos de que esté bien, así como un mensaje de ánimo a todo el pueblo chileno. Para ello, nada mejor que mostraros sus videos musicales, en los que canta con gran sentimiento a su tierra, allí donde América se termina de sumergir en el Pacífico:





sábado, 2 de enero de 2010

Progetto Migala (Italia)

Hace ya algún tiempo, os escribí de un grupo folk italiano que distribuía su música libremente. Ahora he encontrado otro grupo, también folk, italiano y con licencia Creative Commons, que me ha hecho el culo pepsicola estas navidades. Se llaman Progetto Migala y, aunque ellos hablan de un viaje etno-musical por África, el Mediterráneo e Irlanda, a mí me parece que hacen un folclore bastante puro. Además, la voz nasal tipo Eros Ramazzotti del cantante me parece un auténtico acierto. De momento sólo ofrecen para descargar dos singles (el que os tengo puesto en el podcast y este otro), ambos muy buenos, así que esperemos que pronto se animen y saquen nuevos temas para nosotros los devoradores de folk italiano.


martes, 1 de diciembre de 2009

Marina Mustafaeva (Марина Мустафаева)

Voy a hacer como que le dedico algo de tiempo al blog y voy a subir unos videos de una cantante del Daguestán llamada Marina Mustafaeva (o Марина Мустафаева en su Rusia natal). Su nombre me resulta curioso porque refleja la mezcla de culturas islámicas y rusas, "sovietizándose" un apellido musulmán añadiendo el sufijo -ev. Bueno, -eva en este caso, pues los apellidos rusos reflejan el género de la persona que lo lleva. ¿Acaso no os habéis fijado que todas las guapas tenistas rusas acaban en -ova?

Otra cosa digna de mención es el vídeo en sí. Jamás he visto una mezcla tan rara entre lo tradicional -los bailes y los trajes son tradicionales- y lo más pastillero al estilo Ibiza Mix. Aviso: de puro bizarro acaba gustando.