martes, 28 de febrero de 2012

Los Oscars de Hollywood y la música étnica

¿Pueden tener algo en común alguien que acude a festivales de música étnica y alguien que espera largas horas para ver a los actores del momento en la alfombra roja? En principio, y de forma bastante superficial, no. Sin embargo, son varias las bandas sonoras y canciones de grandes películas que incluyen elementos de la música de raíz, si no de música étnica. Muchas de ellas han sido muy aclamadas y algunas, incluso, premiadas con estatuilla. Parto de mi creencia de que los Oscar no son un gran retrato de lo que la gente considera mejor película, mejor actor o mejor banda sonora (a esto sólo se aproximan el festival de Venecia, Berlín, San Sebastián y cosas así), pero me acotaré a estos premios por ser los de mayor popularidad.

Un éxito rotundo relativamente reciente fue Slumdog millionaire que, de la mano de A.R. Rahman, se llevó entre otros los Oscars a la mejor banda sonora y a la mejor canción original (el fabuloso baile bollywoodiense Jai ho). Rahman ya ha pisado varias veces la alfombra roja, y su música en 127 horas y el dúo con Dido en If I rise, de la misma película, fueron también nominadas. Otra gran banda sonora de película ambientada en la India, Gandhi, se fue de vacío en esta categoría -lógico, si pensamos que Ravi Shankar y George Fenton tuvieron que competir con la mítica música de E.T. el extraterrestre, de John Williams-. La pieza "Discovery of India" ambienta la que es, para mí, una de las grandes escenas de la historia del cine "étnico".

La música de La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese, fue compuesta por Peter Gabriel en colaboración con grandes estrellas del entonces emergente panorama de la world music. Fue nominada en los Golden Globe (Globos de oro) del 88, y tuvo un gran éxito que ayudó a popularizar a artistas como Baaba Maal o Nusrat Fateh Ali Khan. Otra canción de Gabriel es Down To Earth, de los créditos de Wall·E, que canta junto al Soweto Gospel Choir sudafricano y que perdió en la gala frente a Jai Ho, arriba mencionada. Más o menos relacionada con Peter Gabriel y su disquera Real World Records es la OST de El jardinero fiel, compuesta por Alberto Iglesias con la participación del keniata Ayub Ogada, que aporta temas viejos y de nueva creación a la lista de canciones.

De Iglesias es, por cierto, el tema principal de Cometas en el cielo, que suena tan arabesco como si la hubiera compuesto el mismísimo Mohamed Abdel Wahab. Siguiendo un poco con la temática árabe, creo importante destacar la ganadora banda sonora de Aladdin y sus bonitos temas, algunos tan arabescos como este de Arabian Nights. Otro musical importante sería El príncipe de Egipto, que no ganó en banda sonora pero se llevó el Oscar a la canción original, aunque ésta poco tiene que ver con la música étnica. Y no creáis que me iba a olvidar, no. Esta sí que no podía faltar. Lawrence de Arabia, con el gran Peter O'Toole. La más mítica de las bandas sonoras arabescas.

Qué decir de Tigre y Dragón, con esa música que nos transporta a montañosos bosques de bambú, o del sonido New Age de Lisa Gerrard que tan bien le viene a Gladiator. Otra banda sonora mítica, qué duda cabe, es la de Braveheart. Escuchando esas gaitas y viendo los heroicos y peludos rostros ensangrentados de Mel Gibson and friends daban ganas de salir a cortar cabezas unionistas. Casualidad o no, el mismo día que escribía esta entrada, la cantante de folk escocés Julie Fowlis publicaba este tuit en su cuenta de Twitter... ¿Tendremos nominación para el año que viene? No lo sabemos, pero en la gala de este año 2012 había una candidata que encajaba perfectamente en esta pequeña selección: el "opening" de Rio, compuesto entre otros por Sérgio Mendes o Carlinhos Brown. Competía con una única canción, la divertida "Man or Muppet" de Jason Segel y sus muppets o teleñecos, que le ha acabado arrebatando la estatuilla.




Pero cómo acabar este texto sin mencionar a una de las grandes bandas sonoras de nuestra infancia: la de El libro de la selva. La canción The Bare Necessities (Busca lo más vital, en su versión en español) fue nominada a mejor canción original. Este temazo de jazz al más puro estilo New Orleans no ganó. Sin embargo, no deja de sorprender que la mítica I Wan'na Be Like You (Quiero ser como tú), otra magnífica muestra de jazz sureño cantada por Louis Prima en el papel de Rey Louie, ni siquiera estuviera nominada. Creo que el tiempo ha puesto las cosas en su sitio y ahora es una de esas canciones inolvidables y llenas de ritmo que nos ha dejado la casa de Mickey Mouse... aunque la Academia no hiciera justicia con ella. El Rey León, Tarzán, La sirenita... son numerosas las películas Disney con grandes bandas sonoras "étnicas".

Esta es una compilación corta. Hay otras muchas películas con grandes bandas sonoras que han merecido nominaciones en los Oscars, pero es imposible nombrar y enlazar a todas sin volverse loco. Considerad esta lista lo que es, mi pequeña selección personal. Han habido muchas otras bandas, músicas y canciones que han adornado con un bonito ambiente étnico gran variedad de películas que, ni por asomo, han llegado a los Academy Awards, pero para ellas escribiré, en el futuro, otra entrada.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Oema Lobi (Músicas de gasolineras del mundo)

Me encanta eso que llamo el rebusque. Lo de recorrerse tiendas de viejo es un arte que cada vez practica menos gente. La sensación que te invade cuando entras en una librería de libros usados y sientes el olor de miles de manos agarrado a esas páginas marrones y quebradizas es única. El tendero, hombre resabiado y conocedor, charla con la clientela de cualquier tema, sabedor de que no le vas a pillar y de que si lo haces -qué coño-, sabrá disimularlo con la soltura que dan años tras el mostrador. La conversación con los vendedores más jóvenes es, aunque corta y directa, más productiva para mí, probablemente por una mayor similitud debido a la edad.

Paseaba el otro día por Granada cuando decidí pulirme los diez eurillos que llevaba encima en Reciclaje, una de esas tiendas de libros-cómics-música de segunda mano. Es parada obligada cada vez que voy por aquella ciudad. Desde Gran Capitán, encaré hacia la calle San Jerónimo temeroso, como siempre, de que la puta crisis me haga encontrarme un día con un escaparate con la persiana metálica echada. Tienen una sección dedicada a las músicas del mundo que se renueva lenta pero continuamente. Allí he comprado buena parte de mi pequeña colección de vinilos.

Rebuscando entre los viejos discos, encontré uno bastante destrozado a un precio razonable. Un viejo sencillo, destrozado, de 45 rpm con 2 canciones por cara de Oema Lobi, que así se hacía llamar el grupo. El nombre y la raza y estética de sus integrantes me hizo suponer, erróneamente, que se trataba de una banda africana. Abrí los ojos como un queso cuando vi que en realidad que se trataba de un disco surinamés, editado por el sello flamenco Disco Amigo. A pesar de andar detrás de un disco del "famoso" Carlo Jones desde hacía tiempo, no tenía ningún álbum de este país y, como muestra, me interesaba tenerlo. No disponía de mucho tiempo y el giradiscos de la tienda estaba ocupado, así que hice algo a lo que ya había recurrido en alguna ocasión y siempre con buenos resultados: comprar a ciegas. Nada más llegar a casa encendí el equipo. En cuanto la aguja empezó a deslizarse suavemente por los finos surcos del disco, la habitación se llenó con la calidez de esta melodía:


¡Voilá! Se trataba de música kaseko, un estilo musical, en principio basado en la percusión, nacido en la Guyana holandesa. Había leído mucho de este género, pero nunca lo había escuchado.

No he encontrado nada de información sobre el grupo, aunque en YouTube se pueden escuchar muchas canciones suyas. A pesar de la aparente rareza y de la falta de información en linea, no puedo rendirme y he de convocar a los (pocos) lectores del blog para que, si saben algo, se animen y nos comenten sobre el grupo o sobre temas relacionados. Al fin y al cabo alguien tuvo que traerlo a España.

jueves, 16 de febrero de 2012

Un libro para tu MP3: The Rough Guide book of playlists

Durante mi estancia de un año en el Reino Unido, experimenté una crisis de compras en linea. El mercado de segunda mano en las islas es completamente contrario al español: la reventa no se realiza para recuperar la inversión, como se hace en España, sino para descongestionar las estanterías ante la falta de espacio en las pequeñas casas. Los precios son reducidísimos. Además, a ello se suman los bajos precios de los gastos de envío. De esta forma compré, diría que compulsivamente, muchos discos en eBay RU bajo la fórmula 0.99+1, es decir, 0.99 libras el disco más una de gastos de envío.

También compré muchos libros. Libros de música, entre otros. Uno de ellos fue The Rough Guide book of playlists. Se trata de una recopilación de canciones, agrupadas en grupos de diez en distintas listas de reproducción propuestas por diversos escritores y músicos. Entre estos últimos, destaco Eric Clapton, Moby, Jazzy B, Sinéad O'Connor, Dr. John o Mariza.


Las listas pueden ser de géneros musicales, bandas, temática o ambientación. Música cubana, highlife nigeriano, ska o fado; Peter Gabriel, Smashing Pumpkins o The Pretenders y canciones sobre drogas, canciones plagiadas o música para barbacoas. Simplemente genial.

Durante mi última semana de estancia en Escocia, mis multinacionales compañeros de piso y yo organizamos una fiesta de temática hawaiiana o tropical y dedicamos toda una mañana a buscar en Spotify las canciones recomendadas por el libro para estos exóticos temas. La fiesta fue un éxito rotundo y fueron muchos los que se nos acercaron para felicitarnos por la original selección musical, de la cual, sobre todo este bloguero, nos sentimos muy orgullosos.

Ni que decir tiene que no todas son fantásticas: la lista dedicada al flamenco, por ejemplo, creo que deja bastante que desear, pero al fin y al cabo no dejan de ser unas recomendaciones generales para un público también general, más que unas selectas antologías.

Algunas listas curiosas son Colours, canciones con títulos de colores (Brown sugar de los Rolling, Yellow submarine de los Beatles o Orange crush de R.E.M.), Chickens & insects (Chiken crazy de Joe Tex, Cold turkey de John Lennon, I man a grasshopper de Pablo Moses o Mosquito song de Queens of the Stone Age), Iceland, rock's coolest outpost, Gypsy music, Hip-Hop classics o Pasifika music. Un librito, en definitiva, que debe estar en la biblioteca de cualquier melómano y amante de las músicas del mundo.